miércoles, 14 de diciembre de 2011

Somos…


Esa foto que quisimos sacar y no sacamos
Esa canción que quisimos escuchar y nos interrumpieron
Esa mirada que quisimos mantener y corrimos
Esas palabras que quisimos escribir y no supimos cómo
Ese libro que quisimos leer y no terminamos
Ese viaje que soñamos y no concretamos
Y a la vez
la imagen congelada en la memoria de un momento perfecto
la canción cantada que nos erizó el cuerpo
la búsqueda de esa mirada perdida tras el arrepentimiento
palabras inconclusas pero llenas de sentimiento, como garabatos de artista
el deseo de empezar, soñar y concretar otros nuevos

Como con todas las cosas de la vida
Que nos envuelven, nos sacuden, nos enseñan, nos duelen,
nos sorprenden, nos emocionan, nos demuestran, nos alegran…
nos desgastan para cargarnos de energía nuevamente
con otro momento perfecto, con otra palabra justa,
con otra mirada… ahora si, sostenida por dos

 

lunes, 20 de junio de 2011

lunes, 13 de junio de 2011

Nosotros escogemos a quién dejamos entrar en nuestro mundo

  • "¿Sabes qué se me ocurrió? Que eres un crío, y que en realidad no tienes ni idea de lo que hablas. Es normal, nunca has salido de Boston. Si te pregunto algo sobre arte, me responderás con datos de todos los libros que se han escrito. Miguel Ángel, lo sabes todo: vida y obra, aspiraciones políticas, su amistad con el Papa, su orientación sexual... lo que haga falta, ¿no?. Pero tú no puedes decirme cómo huele la Capilla Sixtina. Nunca has estado allí y has contemplado ese hermoso techo. No lo has visto. Si te pregunto por las mujeres, supongo que me darás una lista de tus favoritas. Puede que hayas echado unos cuantos polvos... pero no puedes decirme qué se siente cuando te despiertas junto a una mujer y te invade la felicidad. Eres duro. Si te pregunto por la guerra, probablemente citarás algo de Shakespeare: "De nuevo en la brecha amigos míos". Pero no has estado en ninguna. Nunca has sostenido a tu mejor amigo entre tus brazos esperando ayuda mientras exhala su último suspiro. Si te pregunto por el amor, me citarás un soneto. Pero nunca has mirado a una mujer y te has sentido vulnerable. Ni te has visto reflejado en sus ojos. No has pensado que Dios ha puesto un ángel en la Tierra para ti, para que te rescate de los pozos del infierno, ni que se siente al ser su ángel. Al darle tu amor, darlo para siempre. Y pasar por todo, por el cáncer. No sabes lo que es dormir en un hospital durante dos meses, cogiendo su mano, porque los médicos vieron en tus ojos que el término horario de visitas no iba contigo. No sabes lo que significa perder a alguien. Porque sólo lo sabrás cuando ames a alguien más que a ti mismo. Dudo que te hayas atrevido a amar de ese modo. Te miro y no veo a un hombre inteligente y confiado. Veo a un chico creído y cagado de miedo. Eres un genio Will, eso nadie lo niega. Nadie puede comprender lo que pasa en tu interior. En cambio, presumes de saberlo todo de mí porque viste un cuadro que pinté y rajaste mi puta vida de arriba a abajo. Eres huérfano, ¿verdad?. ¿Crees que sé lo dura y penosa que ha sido tu vida, cómo te sientes, quién eres, porque he leído Oliver Twist?, ¿un libro basta para definirte?. Personalmente, eso me importa una mierda porque, ¿sabes qué?, no puedo aprender nada de ti, ni leer nada de ti en un maldito libro. Pero si quieres hablar de ti, de quién eres... estaré fascinado. A eso me apunto. Pero no quieres hacerlo, tienes miedo, te aterroriza decir lo que sientes. Tú mueves jefe." 
    • Conversación entre Will y Sean en el parque.

lunes, 30 de mayo de 2011

La vida es un 10 % de lo que a uno le pasa y un 90 % lo que uno hace con ella

martes, 3 de mayo de 2011

Después de las fiestas



Y cuando todo el mundo se iba
y nos quedábamos los dos
entre vasos vacíos y ceniceros sucios,

qué hermoso era saber que estabas
ahí como un remanso,
sola conmigo al borde de la noche,
y que durabas, eras más que el tiempo,

eras la que no se iba
porque una misma almohada
y una misma tibieza
iba a llamarnos otra vez
a despertar al nuevo día,
juntos, riendo, despeinados.
 
Julio Cortázar 

domingo, 17 de abril de 2011

¡Todo era amor... amor!





¡Todo era amor... amor!
No había nada más que amor.
En todas partes se encontraba amor.
No se podía hablar más que de amor.
Amor pasado por agua, a la vainilla,
amor al portador, amor a plazos.
Amor analizable, analizado.
Amor ultramarino.
Amor ecuestre.
Amor de cartón piedra, amor con leche...
lleno de prevenciones, de preventivos;
lleno de cortocircuitos, de cortapisas.
Amor con una gran M, con una M mayúscula,
chorreado de merengue,
cubierto de flores blancas...
Amor espermatozoico, esperantista.
Amor desinfectado, amor untuoso...
Amor con sus accesorios, con sus repuestos;
con sus flatas de puntualidad, de ortografía;
con sus interrupciones cardíacas y telefónicas.
Amor que incendia el corazón de los orangutanes,
de los bomberos.
Amor que exalta el canto de las ranas bajo las ramas,
que arranca los botones de los botines,
que se alimenta de encelo y de ensalada.
Amor impostergable y amor impuesto.
Amor incandescente y amor incauto.
Amor inderformable. Amor desnudo.
Amor amor que es, simplemente, amor.
Amor y amor... ¡y nada más que amor!

Oliverio Girondo

sábado, 9 de abril de 2011

Me gusta

caminar descalza
los bancos de plaza
la noche porteña iluminada
sentir cerca al mar sin verlo
viajar en barco, afuera
las burbujas
el repulgue de las empanadas
la lluvia
el olor a tierra mojada
San Telmo
el mate
los dibujos
el sabor del te a la noche
las tardes de parque y sol
los fuegos artificiales
los sombreros
el sambayón
mi acolchado
los beattles
el invierno 
los colores 
tu sonrisa


sábado, 26 de marzo de 2011

Si alcanzara...




"Toda esa gente, ¿Qué hace? ¿Qué piensa? Todos vamos a morir, todos nosotros, ¡Menudo circo! Debería bastar con eso para que nos amáramos unos a otros, pero no es así. Nos aterrorizan y aplastan las trivialidades, nos devora la nada".

 Charles Bukowski

viernes, 18 de marzo de 2011

Una carta de amor - Julio Cortazar

Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,
como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.